Entrada auspiciada por el Gobierno de EEUU que toda la vida le interesa lo que hago en Fesibú
¡Te amamos, Barack! <3
¿EN QUÉ CARAJOS CREES, MONO DEL MAL?
Bueno, chibolo pulpín, hace unos tres años te hubiera dicho que soy católica, pero que no me caía mucho la Iglesia. Hmph, de hecho ya hace varios años que tenía mis dudas acerca de todo esto. Por ejemplo, si el Perú tiene tantos católicos, ¿se puede saber porque chucha hasta ahora nadie lo dejaba todo y seguía a Jesús, que dicho de paso siempre me pareció una especie de Che Guevara? Paso número uno para amargarme: Hipocrecía. Punto dos: ¿Como es eso de que hay que perdonar a los pecadores, pero cuando se trata de ser homosexual, transexual, simplemente-diferente-a-lo-que-se-está-acostumbrado te jodemos hasta que te jodan la vida? Más hipocrecia. Punto tres: Odio una autoridad, por más divina que sea...que no haya demostrado capacidad para llevar a cabo las cosas.
¿Que Dios creo al Universo y esas vainas? Ese cuento si nunca me lo tragué. Siempre dividí a dios de la naturaleza (al menos en el sentido de que no me tragaba que este hubiera creado el mundo ni que gracias a él estemos hoy parados en el planeta, lo demás es debatible), y me parecía inútil esto de comprobar si existe o no, porque si existía, no podía estar al menos en esta dimensión influyendo sobre nosotros con el rol de autoridad. Por esa razón me agradó cuando una profesora mía dijo "No sé si este ser o energía..." y ahí tuve un poco más de alivio, porque para mí era mejor pensar en una energía antes que en un señor barbudo gigante que se pasa por las pelotas muchas cosas.
Pero luego de varios eventos, me dí cuenta al menos de algo: Si seguía en la religión católica, no iba a terminar bien. Tantas idioteces que tenía que escuchar... no, no era lo mío. Entonces, decidí separarme de la Iglesia, y continuar mi camino sola, como siempre lo había hecho y como me resultaba mejor a mí.
Sin embargo, la vida tiene sorpresas, y poco tiempo después llegué a otra conclusión: "No existe la vida después de la muerte". Pero que simple, dirás... pero no para mí. Recién había entrado a reflexionar realmente que era todo esto que te narraban (nunca antes había pensado en religión como esos días) y llegué a la conclusión que después de la vida es antes del nacimiento.
Y ahí me quité todo lo sobrenatural de encima (que dicho sea de paso no es lo mío. Soy escéptica a muchas de esas cosas... será para otra entrada). Entonces, ¿qué fue de esa energía? No sabía. Tampoco me angustié, simplemente levanté los hombros y dejé el pensamiento para otro momento.
Hasta que llego Spinoza... y por primera vez alguien concordaba con la tormenta que pasaba en mi mente.
Y, sin pensarlo, y, de hecho, entrándome hasta hace poco... me había vuelto panteísta. Y el único dios a quien respetaba era al dios de Spinoza.
Por fin lo que pensaba tenía nombre. Por fin unas palabras habían descrito lo divino que es para mí ver vicuñas correr en plena libertad, loros cantar en las mañanas o que mi perro venga para seguir acariciándolo. Porque si había algo divino para mí estaba en esos momentos: Momentos donde encontrabas a una nueva amistad, ese momento donde te enamoras, ese momento donde dibujas para tu pareja algo que te venga del corazón, ese momento donde le regalas a tu madre algo con tu primer salario de toda la vida... Eso era divino.
Y ya no necesite al otro dios, que a pesar de que era amor... no me completaba, no me hacía sentir bien, y no me conducía por buen camino.
Aunque no lo crean... eso me hizo sentir libre, y hasta ahora me siento libre.
A tí te afana la religión, ¿no?
Tengo que admitir que los estudios de religión si me interesan. Más que todo el budismo. Y trato de incorporar filosofías de vida a la mía propia, buscando una mejor forma de llevar la mía. He de admitir que a pesar de que crea en cosas divinas, mi ídolo sigue siendo Diógenes, y Diógenes seguirá siendo mi ídolo, por lo cual en parte también tengo cinismo en mi forma de vida.¿Entonces...?
Quería terminar esta entrada diciendo que a pesar de este camino de "iluminación", la verdad es que no odio el concepto de la ideología católica. Pero creo que se han desviado mucho de lo que decía Jesús y le han encontrado recovecos por todas partes. Jesús sigue siendo para mí un personaje admirable, y definitivamente está en mi lista de gente chevere, junto a otros grandes pensadores, filósofos, científicos e incluso atletas que inspiran. Lo pensaría realmente si alguien me preguntara si me quiero tatuar a un Jesús en el cuerpo, realmente lo pensaría.Pero no lo necesito ver como una figura religiosa para eso. Simplemente lo veo como un hombre medio hippie que siempre me cayó bien.
Por último, quisiera agregar que a pesar de ser bien sarcástica... no me gusta imponer ideas. Si alguien cree en Dios, que crea... lo hace sentir bien, al menos asumo, y no necesito llegar yo como dueña de la verdad a arruinar eso. Gasto tiempo peleando contra creyentes o no-creyentes.
Como dice esa cita: "Odio a los ateos... siempre hablan de religión"
Ponerse en plan agresivo es una mierda pura, una actitud propia de una persona que supuestamente niega la existencia de un ser divino... pero si tanto la niega ¿contra quién está luchando? Por otra parte, están los creyentes que creen que todos queremos ir al cielo, cuando es más que obvio que hay ciertas personas que no creemos en un cielo... ¿qué afán con meterse en las vidas de otra persona?
Será un gran avance el día donde la gente no meta sus creencias en cualquier chanfaina... y que se queden solo como eso, sus creencias.



No hay comentarios:
Publicar un comentario